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lunes, 4 de abril de 2016

Prótesis mamarias

La operación de aumento de senos es sin duda uno de los tratamientos de cirugía plástica más demandados por nuestras pacientes. Uno de los aspectos que más hay que cuidar es la elección correcta de las Prótesis mamarias, siempre con el asesoramiento profesional del Cirujano Plástico, que te aconsejarán sobre el tipo, tamaño y forma más adecuado para tu anatomía.
Las prótesis mamarias están formadas por una envoltura de silicona y un relleno.
El relleno de las prótesis mamarias puede ser de dos tipos, según su composición:
  • Gel de silicona: se usa un gel de silicona de alta cohesividad. Este tipo de implante mamario es el más empleado y recomendado. En caso de rotura en la cubierta de la prótesis, es muy difícil que se derrame el relleno, ya que la cohesividad del gel hace que permanezca en el interior. En caso de rotura no se notará una disminución del volumen de los senos, por lo que es recomendable hacerse una resonancia magnética periódicamente para detectar roturas. Además, el gel facilita unaspecto mucho más natural, tanto a la vista como al tacto.
  • Solución salina: se trata de un suero fisiológico compuesto de agua y sal que se usa como relleno en la prótesis mamaria. Este tipo de prótesis tiene el inconveniente que se desinflan con el tiempo, aumentando las posibilidades de ondulaciones y dobleces, con el consiguiente riesgo de rotura de la cubierta de la prótesis. En caso de rotura, el agua salada que forma el relleno es absorbido por el organismo sin riesgo alguno, aunque obviamente se notará la pérdida de volumen de forma gradual. Por otro lado, son más duras al tacto, dándole un aspecto menos natural.
Ambos tipos de prótesis deben de cambiarse cada 10-12 años aproximadamente, en función de los problemas que vayan apareciendo: encapsulamiento, roturas, endurecimiento, …
La envoltura de la prótesis mamaria está fabricada con un tipo de silicona elástica con tal de reducir el riesgo de rotura. La textura de la superficie de  la prótesis mamaria puede ser:
  • Superficie lisa: En estos implantes, la incisión para introducir la prótesis es menor que con una prótesis de envoltura rugosa. Además, en caso de infección es más difícil que bacterias aniden en las cubierta ya que no tienen pliegues rugosos, por lo que un tratamiento antibiótico es muy efectivo. Estas prótesis tienen menos incidencia al seroma, la acumulación de grasa líquida después de la cirugía, una complicación benigna pero molesta durante el postoperatorio. Son cubiertas más blandas al tacto.
  • Superficie rugosa: la superficie rugosa o texturizada reducen el riesgo de encapsulamiento en la prótesis mamaria. Es un problema común donde se produce una contractura capsular alrededor de la prótesis mamaria, cuyas consecuencias son un dolor en los senos de difernte intensidad, una sensibilidad extrema, arrugas, deformaciones y desplazamiento en lo senos, así como un endurecmeinto. La rugosidad de la cubierta de la prótesis mamaria reduce las posibilidades de que el organismo reaccione excesivamente provocando el encapsulamiento. Además, esta superficie rugosa permite que se adhiera mejor a los tejidos, disminuyendo la posibilidad de desplazamiento del implante mamario.
En cuanto a la forma de las prótesis mamarias, encontramos diferentes opciones, personalizadas al gusto y anatomía de cada paciente.
  • Prótesis mamarias redondas: son prótesis con forma redondeada, con poca base. En España han sido de los implantes más usados, aunque actualmente se inclinan hacia implantes anatómicos.
  • Prótesis mamarias anatómicas: son prótesis con una forma más bien ovalada, en forma de lágrima o gota de agua. Suelen estar compuestas por gel de silicona muy cohesivo para que conserve la forma. Aunque el precio de estas prótesis mamarias es superior a otras, son las más solicitadas por nuestras pacientes, ya que el resultado es asombrosamente natural. Están especialmente indicadas en mujeres de constitución delgada con un pecho muy pequeño.
El perfil de las prótesis mamarias indican la medida de proyección hacia adelante del implante cuando miramos del perfil. Desde un perfil alto con una forma muy redondeada, en forma de naranja, hasta un perfil bajo con una forma más achatada, en forma de disco.

¿Qué tipo de prótesis mamaria necesito?

Cada paciente, según su anatomía y deseos, necesitará una prótesis de una determinada forma. Es importante que te dejes aconsejar por un cirujano plástico calificado y certificado como doctor en esa especialidad médica para tomar la decisión más acertada. 


A la hora de realizar un aumento de senos, es importante conocer que ninguna prótesis mamaria dura para toda la vida. La duración de la prótesis mamaria no solo depende de la calidad de ésta, sino también de otros factores como la reacción del propio organismo, que puede provocar encapsulamiento o roturas en la cubierta de la prótesis. Las prótesis mamarias suelen tener una garantía de recambio de por vida en caso de rotura, contracturas capsulares tempranas o rechazo.
Es recomendable que una vez realizada la operación de aumento de senos, un especialista en cirugía plástica realice un seguimiento médico del postoperatorio para evitar complicaciones, además de realizar revisiones periódica para conocer el estado de la prótesis mamaria.

Fuente: www.ilahy.es

domingo, 27 de diciembre de 2015

5 mitos sobre la cirugía de mamas

Si alguna vez pensaste en agrandarte o reducir el tamaño de tu pecho, pero te dio miedo, no te pierdas esta nota con la explicación de dos especialistas


Muchas mujeres piensan en algún momento de su vida en hacerse una cirugía en las mamas, ya sea para achicarse o para aumentar el tamaño del busto. Pero a veces suelen aparecen algunos miedos que, infundados o no, sacan las ganas de realizarse la intervención.
Si bien hay algunos aspectos a considerar, existen algunos mitos que son precisos derribar. Para eso, los doctores Damián Wengrowicz  y Maximiliano Gil Miranda, especialistas en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora de MW Estética de Argentina destierran cinco premisas que se convirtieron en creencias populares.
• Los implantes mamarios tienen que cambiarse cada 10 años. FALSO.  Únicamente  se renuevan por elección de la paciente, ya sea por cambio de volumen, o si presentan algún tipo de problema como ruptura (que sucede en menos del 1% de los casos) o por encapsulamiento, que tiene una incidencia del 7%.
• Los implantes mamarios afectan la lactancia. FALSO. Las pacientes con implantes pueden dar el pecho sin problemas. Está comprobado que la lactancia, en las madres con implantes, no afecta la forma de las mamas con respecto a las no implantadas.
• El implante mamario puede explotar en el avión. FALSO. Los cambios de presión no pueden hacer explotar una prótesis. Los implantes modernos son extremadamente resistentes.
• Los implantes mamarios aumentan el riesgo de cáncer de mama. FALSO. De hecho, no suponen ninguna contraindicación para poder hacer cualquier prueba de imagen sobre los pechos. Las prótesis no pueden dañarse a causa de estas pruebas y, si son realizadas en buenos centros con adecuada tecnología, tampoco producen distorsión de los resultados. Por otro lado, no existe evidencia científica de que los implantes mamarios aumenten el riesgo de contraer cáncer de mama.
• Con prótesis, no se puede dormir boca abajo. FALSO. Solo durante el primer mes post cirugía. De esta manera se logra que los implantes queden perfectamente simétricos y con la forma óptima. Después de este tiempo, se puede dormir en la postura que se desee. 

Fuente: www.diariopopular.com.ar

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Mitos y verdades de los implantes mamarios

¿Es necesario usar un sujetador especial? ¿Las adolescentes pueden operarse? ¿El post-operatorio siempre es doloroso? ¿Las siliconas son definitivas? Acá, todas las respuestas a las dudas más frecuentes.


Las verdades

1 - La técnica empleada para la realización de implantes mamarios depende de cada paciente.
El estudio previo y la posterior consulta con el cirujano determinarán la técnica más adecuada. Se puede optar entre vía axilar, vía perialeolar y vía submamaria. El implante se podrá colocar por detrás de la glándula y encima del músculo o por detrás del músculo.
2 - Las adolescentes deberían evitar la cirugía de implante mamario.
En esta etapa, los senos continúan creciendo al igual que el resto del cuerpo que todavía está en desarrollo. En Estados Unidos, por ejemplo, la cirugía de implantes mamarios en jóvenes menores a 18 años es ilegal (según la Dirección de Alimentos y Drogas de ese país). No obstante, si la decisión está tomada, es indispensable informarse con el profesional para saber cuáles son los beneficios y los riesgos que conlleva el procedimiento.
En efecto, la edad adecuada está vinculada con el desarrollo completo del cuerpo y, además, con la capacidad de cada paciente de entender y aceptar en qué consiste la operación. Pero existe una salvedad en los casos en que el implante se realiza por una falta del desarrollo mamario, uni o bilateral.
3 - Es preferible colocar la prótesis por debajo del músculo.
La introducción submuscular separa la prótesis de la glándula, disminuye el porcentaje de contractura y, en algunos casos -según las pacientes- proporciona pechos más naturales. Pero hay que tener en cuenta que, con el tiempo, la mama tiende a hacerse péndula y la prótesis queda en su sitio.  
4 - Es necesario utilizar un suetador post-operatorio.
Generalmente se recomienda sujetadores deportivos sin aros. No obstante, es conveniente consultarlo con el cirujano ya que, en algunos casos, y según la evolución del paciente, puede indicarse un cambio de corpiño o, incluso, retirarlo.
5 - Está permitido colocar un implante mamario aunque en la familia haya antecedentes de cáncer de mama.
No hay estudios comprobados que demuestren que hay vínculo entre los implantes y las siliconas. No obstante, es aconsejable realizar la consulta previa con el mastólogo y los controles correspondientes después.
6 - Los controles obligatorios se realizan inmediatamente después de la operación.
Los días de control postoperatorio dependen del tratamiento quirúrgico que fue realizado y de la evolución del paciente. En general, los controles son dos veces por semana y los puntos de sutura se retiran entre los 12 y 15 días posteriores a la cirugía plástica. Luego, es recomendable un control aproximadamente al mes de la operación.



Los mitos

1 - Los implantes dificultan el amamantamiento.
Esto no es así, excepto que en la operación se seccione los conductos mamarios que desembocan en el pezón. Sin embargo, esto no tiene por qué ocurrir.
2 - El implante mamario redondo es mejor que el implante mamario en forma de gota de agua (anatómicas).
No es así, las dos formas de implantes son las más utilizadas y la elección entre uno y otro depende de la decisión de la paciente. Algunas mujeres eligen los implantes redondos porque añaden más elevación y proporción. Mientras tanto, otras optan por la forma de gota de agua porque proporciona un agrandamiento más natural.
3 - El post operatorio siempre es doloroso.
Es distinto según como haya sido la introducción de la prótesis durante la intervención. Si el implante es subglandular o subfacial las molestias deberían ser escasas. En tanto, si la prótesis es submuscular el postoperatorio puede resultar más doloroso. Por eso, se deben seguir las recomendaciones del cirujano.
4 - Las prótesis pueden resultar perjudiciales para la salud.
Hasta el momento no se comprobó que los implantes mamarios produzcan un riesgo para la salud. De todas formas, es fundamental el control periódico con el equipo profesional que hizo la operación para un correcto seguimiento. 
5 - El implante mamario puede producir cáncer.
Se realizaron numerosos estudios y, a nivel científico, está demostrado que no hay relación entre el aumento del tamaño de las mamas con implantes y la aparición o desarrollo de cáncer.
6 - Las siliconas son definitivas.
Las prótesis deben renovarse entre los 10 y los 15 años posteriores a la intervención. No obstante, en algunos casos, puede suceder que se rompan antes y, en esos casos, se hace necesario el cambio con anticipación.

Fuente: Centro Mamario del Hospital Universitario Austral.

viernes, 13 de noviembre de 2015

Diferencia entre mamoplastia y mastopexia

La cirugía estética ya no está tan lejos de nuestro vocabulario como antes, ni tampoco los servicios que ofrecen. Hoy día quien se marca el objetivo de pasar por el quirófano por razones estéticas llega a alcanzarlo. Aunque habiendo oído muchas veces palabras como mamoplastia o mastopexia no sabemos exactamente qué operación es.
Ambas son cirugía de la mama de la mujer, los pechos son una de las partes del cuerpo que nos definen como tal a la que damos más importancia. Demasiado grandes, demasiado pequeños o caídos: su volumen y su colocación correcta se corrigen con mamoplastia y mastopexia.
No todas las mujeres se someten a estas intervenciones por razones estéticas, existen también razones médicas (como la reducción de mamas por el peso que ejercen en la espalda, por ejemplo) y psicológicas.

La mamoplastia conlleva un cambio de volumen y forma de las mamas. Los dos tipos que existen son mamoplastia de aumento y mamoplastia de reducción.
El aumento de busto se realiza introduciendo prótesis o grasa propia. La cicatriz es pequeña y depende de la vía de acceso para introducir el implanteaxilar, periareolar o en el surco submamario. Se requiere un día de ingreso en la clínica y de 1 a 2 semanas de reposo post-operatorio antes de volver al ritmo habitual de vida.
El objetivo de la mamoplastia de reducción por hipertrofia mamaria es eliminar un exceso de tejido mamario (grasa y piel) que da un volumen desproporcionado a las mamas. Las cicatrices son pequeñas y en una zona poco visible: de la aureola en vertical hasta el surco submamario, a veces también una en perpendicular siguiendo la forma del surco.
Generalmente la paciente queda ingresada 1 ó 2 días, vuelve a su rutina diaria en unos 15 días. He visto esas cicatrices en dos amigas (20 años y 48 años) y acaban siendo prácticamente invisibles.
La mastopexia es la operación de cirugía estética del pecho caído. Cuando la piel de las mamas cede por razones de peso o distensión de la piel (edad, embarazo, volumen) se produce una caída excesiva de los senos a la que se llama ptosis.
Es muy común que las mamas pierdan la firmeza y estén caídas, esa zona incluido el escote no se aguanta más que con la propia piel. No hay huesos que la sostengan, así que mantener el músculo pectoral tonificado es vital si quieres tener unos pechos erguidos.
En este caso, no se modifica el volumen sino la posición. La piel distendida que va desde la aureola en dirección al cuello ha cedido, sobra. Esa piel sobrante es eliminada, "acortada" por decirlo de algún modo. Se eleva la posición de la aureola y el pezón, la piel de las mamas y el surco submamario ya no tienen contacto (o un contacto mucho menor). Las cicatrices de la mastopexia son más largas que las de las mamoplastias aunque, son muy bien toleradas por las pacientes.
Fuente: belleza.trendencias.com